FELIPE VI

FELIPE VI PRESENTÓ A URDANGARIN A GWYNETH PALTROW PARA QUE HICIERA NEGOCIOS CON NÓOS

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José L. Lobo

UN PROGRAMA CULINARIO PARA LA TV DE EEUU

Corría 2007, un año después de que la Casa del Rey hubiera ordenado supuestamente a Iñaki Urdangarin desvincularse de sus negocios en el Instituto Nóos, cuando el entonces heredero Felipe de Borbón puso en contacto a su cuñado con la actriz Gwyneth Paltrow para que ambos hicieran negocios a través de la entidad tapadera que declaraba no tener ánimo de lucro. El actual Rey y la rutilante estrella de Hollywood se conocieron en 2002 en Mallorca, y algunos medios les atribuyeron entonces una relación sentimental, que habría llegado a su fin cuando, en 2004, el primero contrajo matrimonio con Letizia Ortiz y la segunda con el cantante Chris Martin, líder de la banda británica Coldplay.

El supuesto idilio entre el entonces Príncipe y Paltrow floreció en la más absoluta discreción durante el verano de 2002. La actriz comenzó a frecuentar Mallorca porque, según el diario noruego Aftenposten, se había convertido en “algo más que una amiga” del heredero. El británico Daily Mail aseguraba que, tras navegar a solas por aguas mallorquinas en un lujoso yate y compartir cena en un restaurante de la capital balear con las infantas Elena y Cristina de Borbón, Paltrow se escapó del Festival de Venecia en septiembre de aquel mismo año para disfrutar con el Príncipe de una velada en Madrid. En agosto de 2003, El País informaba de que la actriz “se esconde de los paparazzi en Mallorca”, donde volvió a cenar con el Príncipe, esta vez en una finca rural propiedad de Kyril de Bulgaria.

Cuatro años más tarde, en 2007, Paltrow recibió una oferta para rodar en España una serie televisiva, a medio camino entre reality show y road movie, sobre la gastronomía española. La serie, que presentaría la oscarizada actriz, se emitiría primero en la Public Broadcasting Service (PBS), la televisión pública de EEUU, y más tarde en nuestro país. Inicialmente, la producción iba a constar de 26 episodios de media hora cada uno bajo el título genérico de A Taste of Spain (Una degustación de España), pero finalmente quedó reducida a 13 capítulos de 55 minutos de duración bajo el nombre genérico de Spain… on the Road Again (España… de nuevo en camino). Por entonces, la supuesta relación sentimental entre el Príncipe y Paltrow había dejado paso a una buena amistad.

Urdangarin, que para entonces ya se había embolsado casi cinco millones de euros de la Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de la capital con los foros sobre deporte y turismo organizados por el Instituto Nóos, debió pensar que la serie presentada por Paltrow era una buena oportunidad para seguir esquilmando las arcas públicas valencianas con la aquiescencia del president Francisco Camps y la alcaldesa Rita Barberá. El duque de Palma quiso mediar en la producción televisiva para volver a sacar tajada, según han relatado a El Confidencial fuentes conocedoras de la operación, y fue en ese momento cuando recurrió a su cuñado, el Príncipe de Asturias, para que le presentara a la estrella hollywoodiense.

El rey Juan Carlos, según la versión oficial difundida por la Casa del Rey tras el estallido del caso Nóos, había exigido en 2006 a Urdangarin, a través de su emisario y asesor jurídico, José Manuel Romero, conde de Fontao, que se desligara por completo del Instituto Nóos para no dañar la imagen de la Corona. Pero lo cierto es que el duque de Palma siguió vinculado a la entidad supuestamente altruista, aunque oficialmente desapareciera de su organigrama. Y no lo hizo contraviniendo las supuestas órdenes del monarca, como machaconamente sostuvo la versión oficial tras la caída en desgracia de Urdangarin, sino con la aquiescencia de Don Juan Carlos, que incluso le ayudó a buscar financiación para sus nuevos proyectos.

En 2007, por ejemplo, el anterior monarca convenció al rey Abdullah de Arabia Saudí para que patrocinase con 100 millones de euros un proyecto de Urdangarin cuyo objetivo era lograr que un segundo equipo español de vela participase en la 33ª edición de la Copa del América, que se celebraría en 2009. No fue ese, ni mucho menos, el único cable que Don Juan Carlos echó a su yerno, como prueban las decenas de correos electrónicos que Diego Torres, el exsocio de Urdangarin, ha aportado al juez instructor del caso Nóos, José Castro. Pero lo que no consta en el sumario, al menos hasta la fecha, es que el actual monarca, Felipe VI, también ayudó a su cuñado en alguno de sus oscuros negocios.

Según las fuentes consultadas, Urdangarin recurrió al entonces heredero de la Corona, y este accedió a presentar a Paltrow a su cuñado en una fecha no determinada de 2007. El propósito del duque de Palma, añaden esas fuentes, era recurrir a sus excelentes contactos políticos en la Comunidad Valenciana, utilizando a la actriz como tarjeta de presentación, para que el Ayuntamiento de Rita Barberá patrocinase uno de los capítulos de la serie televisiva gastronómica. Concretamente el episodio 12º, titulado “A Tour of Valencia and an Unforgettable Paella” (“Una gira por Valencia y una paella inolvidable”), destinado a seducir a los espectadores estadounidenses con las recetas del plato español más internacional.

El 11 de mayo de 2007, Mario Sorribas, secretario y mano derecha de Urdangarin en el Instituto Nóos y apoderado de Aizoon –la empresa familiar cuya propiedad comparten al 50% los duques de Palma–, envió un correo electrónico a Miguel Zorío, el abogado que hizo de intermediario entre el yerno del Rey y la Administración Pública valenciana, para abordar el asunto. “No ha sido hasta hoy mismo que me han enviado información concreta sobre aquel proyecto de programa de TV de gastronomía. Parece ser que lo patrocina el New York Times y que la presentadora es Gwyneth Paltrow”, le dice Sorribas. “Los ideadores de la serie van a estar en Valencia el próximo martes. La última vez que vinieron no pudieron coincidir con la alcaldesa, a pesar de que ésta tenía interés en verles”, añade.

Esta vez, sin embargo, ni siquiera el reclamo de una actriz de renombre mundial como Paltrow le sirvió a Urdangarin para volver a desplumar a las instituciones valencianas. La Fundación Turismo Valencia se negó a desembolsar más fondos al duque de Palma, y así se lo comunicó Sorribas a Ángel Díaz, un colaborador de Urdangarin y la infanta Cristina en Aizoon, en un correo electrónico fechado el 14 de mayo de 2007, al que también ha tenido acceso este diario.

 Noticias de Gwyneth Paltrow  http://bit.ly/VEy1ay

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EL JUEZ PROCESA A LA INFANTA CRISTINA, HIJA DE JUAN CARLOS I Y HERMANA DE FELIPE VI. ESPAÑA.

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AGENCIAS.

“LA DECISIÓN DEL JUEZ CASTRO DEMUESTRA LA IGUALDAD ANTE LA LEY”

El Gobierno y los partidos políticos coinciden en que la imputación de la infanta Cristina es garantía de la independencia judicial

La Casa del Rey ha expresado su “pleno respeto a la independencia del poder judicial” tras conocer el auto por el que el juez José Castro mantiene la imputación contra la Infanta Cristina por presunto blanqueo de capitales y como cooperadora necesaria de dos delitos fiscales presuntamente cometidos por su marido.

En tanto, el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, ha recalcado el “respeto absoluto” del Gobierno ante la decisión del juez del caso Nóos y ha recordado que esa imputación aún es recurrible. En declaraciones en los pasillos del Congreso, ha aprovechado para defender que “en este país la ley es igual para todos” sin necesidad de actuaciones concretas y para poner en valor las palabras del Rey Juan Carlos y de su hijo Felipe VI al respecto.

Así, ha recordado el discurso pronunciado hace dos años por el Rey Juan Carlos, alegando esa igualdad de todos ante la ley, y el pronunciado en su proclamación por Felipe VI, en favor de la independencia judicial. “Ambas afirmaciones cobran valor un día como hoy”, ha subrayado el titular de Justicia, quien ha admitido que el auto del juez Castro no es una “sorpresa” y ha explicado que como cualquier decisión de un órgano

En este caso, por tanto, ha subrayado que la última decisión será de la Audiencia Provincial. Preguntado por el recurso de la Fiscalía, Gallardón ha indicado que el Ministerio Público es un órgano independiente que actúa dentro de su autonomía y no sigue instrucciones del Gobierno, y respecto a la posición de la Abogacía del Estado ha afirmado que primero tendrá que estudiar el perjuicio patrimonial que haya existido.

En nombre del PP, su portavoz en el Congreso, Alfonso Alonso, ha asegurado que la decisión del juez José Castro de mantener la imputación de la infanta Cristina “pone de manifiesto que la justicia actúa con independencia de la persona encausada” y en base “al criterio que se forma el juez”, lo cual es “recurrible y revisable” por un “órgano colegiado” si se recurre el auto -algo que ya ha anunciado que hará la Fiscalía Anticorrupción-, por lo que Alonso ha querido manifestar el respeto del PP a la decisión del juez.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García Margallo, ha asegurado en el Congreso que la imputación de la infanta Cristina demuestra que “el Estado de Derecho funciona” en España y que “la ley es igual para todos”, incluso para la hermana del Rey. Mientras tanto, el presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, ha señalado que se trata de una “resolución judicial” y que hay que “respetarla”.

“Es una resolución judicial, que hay que acatar y respetar”, ha señalado el dirigente madrileño en una entrevista en Antena 3, recogida por Europa Press, donde ha reconocido no conocer la historia en profundidad pero que, en todo caso, “habrá que ver cuáles son las razones por las que se ha acordado” esta decisión. “Estamos en un proceso judicial, se están sustanciando en los tribunales, los jueces y las partes son los que conocen los hechos, es resolución judicial y hay que respetarla”, ha insistido González a este respecto.

Rosa Díez, portavoz nacional de Unión, Progreso y Democracia (UPyD) también ha querido referirse a la decisión del juez Castro y ha defendido que la justicia debe ser “independiente” y “ágil” para todos los españoles, incluida la infanta Cristina. Ha subrayado que la justicia en nuestro país debe actuar con la hermana del Rey igual que lo haría con cualquier ciudadano, esto es, “con independencia y con agilidad, a ser posible”, y ha apostillado que “si no, no es justicia”.

El presidente del Congreso, Jesús Posada, ha mostrado su respeto por la decisión y ha llamado a confiar en todos los órganos de justicia. Asimismo, ha dicho respetar los procesos judiciales y, en el caso concreto del que afecta a la hermana de Rey, ha confiado en que se depurará la inocencia o culpabilidad de la acusada. “Hay que confiar en todos los órganos de justicia, esto es, en el juez, en la Audiencia y en la Fiscalía, porque cada uno de esos órganos judiciales cumple con su obligación, y esto es lo más importante que tenemos los ciudadanos”, ha dicho.

En tanto, el coordinador federal de Izquierda Unida, Cayo Lara, ha alabado las actuaciones del juez Castro para que “la justicia sea igual para todos” y su decisión de mantener la imputación de la infanta. A la vez, ha censurado a la Fiscalía, que ya ha anunciado su intención de recurrir la imputación. “Finalmente el juez Castro va a hacer que prevalezca la justicia con mayúsculas en nuestro país”, ha dicho.

Al referirse al anuncio de recurso de la Fiscalía Anticorrupción, ha recalcado que no es “ninguna sorpresa” y que lleva haciéndolo “desde el minuto uno y ha estado al servicio de que la justicia no pudiera prevalecer. A su juicio, este organismo debería haber estado “a la cabeza” pidiendo imputaciones en este caso si “hubiera presunciones delictivas”, como cree que sucede en el caso de la hija menor de los Reyes don Juan Carlos y doña Sofía.

El portavoz adjunto de CiU en el Congreso, Josep Sánchez Llibre, ha manifestado su “respeto” a la decisión del juez Castro de mantener la imputación de la infanta Cristina en el caso Nóos, mientras que el portavoz del PNV, Aitor Esteban, ha subrayado: “Ya lo dijo su padre, la justicia es igual para todos”. Ambos han coincidido en que la noticia no les ha causado mayor “sorpresa”.

“Los indicios que se fueron poniendo de manifiesto con las declaraciones parecía que podría resultar imputada también por haber sido parte colaboradora fundamental en los delitos”, ha argumentado Esteban, quien, al ser preguntado sobre qué le parece que la Fiscalía anuncie que va a recurrir sin haber leído el auto, ha señalado que “muy poco profesional y sospechoso”.

Al mismo tiempo, el diputado de ERC Joan Tardá ha calificado el hecho de “buena noticia” porque “durante años y años los miembros de la Casa Real ha gozado de una total impunidad”. Además,  ha añadido que la decisión del juez José Castro supone “una demostración que finalmente la justicia no mira hacia otra parte”.

Desde Amaiur, Xabier Errekondo ha señalado que en este caso se tienen que dar los pasos que se darían con cualquier otra persona y más cuando se repite “que todos los ciudadanos son iguales ante una acusación de corrupción”. Y ha concluido: “Habrá que ver si es culpable o inocente como con cualquier otro ciudadano o ciudadana”.

El titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Palma, José Castro, ha puesto este miércoles fin a la instrucción del caso Nóos tras cuatro años de investigaciones, y ha acordado mantener la imputación de la Infanta Cristina por presunto blanqueo de capitales y como cooperadora necesaria de dos delitos fiscales. El juez abre así la vía para que la duquesa de Palma pueda sentarse en el banquillo de los acusados.

Se trata de una resolución contra la que cabe interponer tanto recurso de reforma -ante el propio Juzgado- como de apelación -directamente ante la Audiencia Provincial de Baleares-, y la Fiscalía ya anunció que lo haría si la hermana del Rey era imputada.

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AUTO JUEZ CASTRO TEXTO ÍNTEGRO

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TEXTO INTEGRO DECLARACIÓN DE IÑAKI URDANGARIN

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14-FOTO61364993723_772665_1364994528_album_normalINFANTA CRISTINA DESTACA QUE NUEVO MUSEO DALÕ REFUERZA RELACI”N ESPA—A-EEUU

EL REY FELIPE VI: “EN ESPAÑA CABEMOS TODOS, TODOS LOS SENTIMIENTOS Y SENSIBILIDADES” (REPORTAJE GRÁFICO)

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La bandera con el nuevo escudo de armas de Felipe VI ya ondea en la Zarzuela

El guión real sobre el que se bordan las armas de Felipe VI es de damasco carmesí, volviendo al tradicional color histórico

Felipe VI promete ser “ejemplar” como demandan los ciudadanos “con toda razón”

 DISCURSO DE PROCLAMACIÓNDE FELIPE VI.

“Comparezco hoy ante Las Cortes Generales para pronunciar el juramento previsto en nuestra Constitución y ser proclamado Rey de España. Cumplido ese deber constitucional, quiero expresar el reconocimiento y el respeto de la Corona a estas Cámaras, depositarias de la soberanía nacional. Y permítanme que me dirija a sus señorías y desde aquí, en un día como hoy, al conjunto de los españoles.

Inicio mi reinado con una profunda emoción por el honor que supone asumir la Corona, consciente de la responsabilidad que comporta y con la mayor esperanza en el futuro de España.

Una nación forjada a lo largo de siglos de Historia por el trabajo compartido de millones de personas de todos los lugares de nuestro territorio y sin cuya participación no puede entenderse el curso de la Humanidad.

Una gran nación, Señorías, en la que creo, a la que quiero y a la que admiro; y a cuyo destino me he sentido unido toda mi vida, como Príncipe Heredero y -hoy ya- como Rey de España.

Ante sus Señorías y ante todos los españoles -también con una gran emoción- quiero rendir un homenaje de gratitud y respeto hacia mi padre, el Rey Juan Carlos I. Un reinado excepcional pasa hoy a formar parte de nuestra historia con un legado político extraordinario. Hace casi 40 años, desde esta tribuna, mi padre manifestó que quería ser Rey de todos los españoles. Y lo ha sido. Apeló a los valores defendidos por mi abuelo el Conde Barcelona y nos convocó a un gran proyecto de concordia nacional que ha dado lugar a los mejores años de nuestra historia contemporánea.

En la persona del Rey Juan Carlos rendimos hoy el agradecimiento que merece una generación de ciudadanos que abrió camino a la democracia, al entendimiento entre los españoles y a su convivencia en libertad. Esa generación, bajo su liderazgo y con el impulso protagonista del pueblo español, construyó los cimientos de un edificio político que logró superar diferencias que parecían insalvables, conseguir la reconciliación de los españoles, reconocer a España en su pluralidad y recuperar para nuestra Nación su lugar en el mundo.

Y me permitirán también, Señorías, que agradezca a mi madre, la Reina Sofía, toda una vida de trabajo impecable al servicio de los españoles. Su dedicación y lealtad al Rey Juan Carlos, su dignidad y sentido de la responsabilidad, son un ejemplo que merece un emocionado tributo de gratitud que hoy -como hijo y como Rey- quiero dedicarle. Juntos, los Reyes Juan Carlos y Sofía, desde hace más de 50 años, se han entregado a España. Espero que podamos seguir contando muchos años con su apoyo, su experiencia y su cariño.

A lo largo de mi vida como Príncipe de Asturias, de Girona y de Viana, mi fidelidad a la Constitución ha sido permanente, como irrenunciable ha sido -y es- mi compromiso con los valores en los que descansa nuestra convivencia democrática. Así fui educado desde niño en mi familia, al igual que por mis maestros y profesores. A todos ellos les debo mucho y se lo agradezco ahora y siempre. Y en esos mismos valores de libertad, de responsabilidad, de solidaridad y de tolerancia, la Reina y yo educamos a nuestras hijas, la Princesa de Asturias y la Infanta Sofía.

Señoras y Señores Diputados y Senadores,

Hoy puedo afirmar ante estas Cámaras -y lo celebro- que comienza el reinado de un Rey constitucional. Un Rey que accede a la primera magistratura del Estado de acuerdo con una Constitución que fue refrendada por los españoles y que es nuestra norma suprema desde hace ya más de 35 años.

Un Rey que debe atenerse al ejercicio de las funciones que constitucionalmente le han sido encomendadas y, por ello, ser símbolo de la unidad y permanencia del Estado, asumir su más alta representación y arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones.

Un Rey, en fin, que ha de respetar también el principio de separación de poderes y, por tanto, cumplir las leyes aprobadas por las Cortes Generales, colaborar con el Gobierno de la Nación -a quien corresponde la dirección de la política nacional- y respetar en todo momento la independencia del Poder Judicial.

No tengan dudas, Señorías, de que sabré hacer honor al juramento que acabo de pronunciar; y de que, en el desempeño de mis responsabilidades, encontrarán en mí a un Jefe del Estado leal y dispuesto a escuchar, a comprender, a advertir y a aconsejar; y también a defender siempre los intereses generales.

Y permítanme añadir, que a la celebración de este acto de tanta trascendencia histórica, pero también de normalidad constitucional, se une mi convicción personal de que la Monarquía Parlamentaria puede y debe seguir prestando un servicio fundamental a España.

La independencia de la Corona, su neutralidad política y su vocación integradora ante las diferentes opciones ideológicas, le permiten contribuir a la estabilidad de nuestro sistema político, facilitar el equilibrio con los demás órganos constitucionales y territoriales, favorecer el ordenado funcionamiento del Estado y ser cauce para la cohesión entre los españoles. Todos ellos, valores políticos esenciales para la convivencia, para la organización y desarrollo de nuestra vida colectiva.

Pero las exigencias de la Corona no se agotan en el cumplimiento de sus funciones constitucionales. He sido consciente, desde siempre, de que la Monarquía Parlamentaria debe estar abierta y comprometida con la sociedad a la que sirve; ha de ser una fiel y leal intérprete de las aspiraciones y esperanzas de los ciudadanos, y debe compartir -y sentir como propios- sus éxitos y sus fracasos.

La Corona debe buscar la cercanía con los ciudadanos, saber ganarse continuamente su aprecio, su respeto y su confianza; y para ello, velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta íntegra, honesta y transparente, como corresponde a su función institucional y a su responsabilidad social. Porque, sólo de esa manera, se hará acreedora de la autoridad moral necesaria para el ejercicio de sus funciones. Hoy, más que nunca, los ciudadanos demandan con toda razón que los principios morales y éticos inspiren -y la ejemplaridad presida- nuestra vida pública. Y el Rey, a la cabeza del Estado, tiene que ser no sólo un referente sino también un servidor de esa justa y legítima exigencia de los ciudadanos.

Éstas son, Señorías, mis convicciones sobre la Corona que, desde hoy, encarno: una Monarquía renovada para un tiempo nuevo. Y afronto mi tarea con energía, con ilusión y con el espíritu abierto y renovador que inspira a los hombres y mujeres de mi generación.

Señoras y Señores Diputados y Senadores,

Hoy es un día en el que, si tuviéramos que mirar hacia el pasado, me gustaría que lo hiciéramos sin nostalgia, pero con un gran respeto hacia nuestra historia; con espíritu de superación de lo que nos ha separado o dividido; para así recordar y celebrar todo lo que nos une y nos da fuerza y solidez hacia el futuro.

En esa mirada deben estar siempre presentes, con un inmenso respeto también, todos aquellos que, víctimas de la violencia terrorista, perdieron su vida o sufrieron por defender nuestra libertad. Su recuerdo permanecerá en nuestra memoria y en nuestro corazón. Y la victoria del Estado de Derecho, junto a nuestro mayor afecto, será el mejor reconocimiento a la dignidad que merecen.

Y mirando a nuestra situación actual, Señorías, quiero también transmitir mi cercanía y solidaridad a todos aquellos ciudadanos a los que el rigor de la crisis económica ha golpeado duramente hasta verse heridos en su dignidad como personas. Tenemos con ellos el deber moral de trabajar para revertir esta situación y el deber ciudadano de ofrecer protección a las personas y a las familias más vulnerables. Y tenemos también la obligación de transmitir un mensaje de esperanza -especialmente a los más jóvenes- de que la solución de sus problemas y en particular la obtención de un empleo, sea una prioridad para la sociedad y para el Estado. Sé que todas sus Señorías comparten estas preocupaciones y estos objetivos.

Pero sobre todo, Señorías, hoy es un día en el que me gustaría que miráramos hacia adelante, hacia el futuro; hacia la España renovada que debemos seguir construyendo todos juntos al comenzar este nuevo reinado.

A lo largo de estos últimos años -y no sin dificultades- hemos convivido en democracia, superando finalmente tiempos de tragedia, de silencio y oscuridad. Preservar los principios e ideales en los que se ha basado esa convivencia y a los que me he referido antes, no sólo es un acto de justicia con las generaciones que nos han precedido, sino una fuente de inspiración y ejemplo en todo momento para nuestra vida pública. Y garantizar la convivencia en paz y en libertad de los españoles es y será siempre una responsabilidad ineludible de todos los poderes públicos.

Los hombres y mujeres de mi generación somos herederos de ese gran éxito colectivo admirado por todo el mundo y del que nos sentimos tan orgullosos. A nosotros nos corresponde saber transmitirlo a las generaciones más jóvenes.

Pero también es un deber que tenemos con ellas -y con nosotros mismos-, mejorar ese valioso legado, y acrecentar el patrimonio colectivo de libertades y derechos que tanto nos ha costado conseguir. Porque todo tiempo político tiene sus propios retos; porque toda obra política -como toda obra humana- es siempre una tarea inacabada.

Los españoles y especialmente los hombres y mujeres de mi generación, Señorías, aspiramos a revitalizar nuestras instituciones, a reafirmar, en nuestras acciones, la primacía de los intereses generales y a fortalecer nuestra cultura democrática.

Aspiramos a una España en la que se puedan alcanzar acuerdos entre las fuerzas políticas sobre las materias y en los momentos en que así lo aconseje el interés general.

Queremos que los ciudadanos y sus preocupaciones sean el eje de la acción política, pues son ellos quienes con su esfuerzo, trabajo y sacrificio engrandecen nuestro Estado y dan sentido a las instituciones que lo integran.

Deseamos una España en la que los ciudadanos recuperen y mantengan la confianza en sus instituciones y una sociedad basada en el civismo y en la tolerancia, en la honestidad y en el rigor, siempre con una mentalidad abierta y constructiva y con un espíritu solidario.

Y deseamos, en fin, una España en la que no se rompan nunca los puentes del entendimiento, que es uno de los principios inspiradores de nuestro espíritu constitucional.

En ese marco de esperanza quiero reafirmar, como Rey, mi fe en la unidad de España, de la que la Corona es símbolo. Unidad que no es uniformidad, Señorías, desde que en 1978 la Constitución reconoció nuestra diversidad como una característica que define nuestra propia identidad, al proclamar su voluntad de proteger a todos los pueblos de España, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones. Una diversidad que nace de nuestra historia, nos engrandece y nos debe fortalecer.

En España han convivido históricamente tradiciones y culturas diversas con las que de continuo se han enriquecido todos sus pueblos. Y esa suma, esa interrelación entre culturas y tradiciones tiene su mejor expresión en el concierto de las lenguas. Junto al castellano, lengua oficial del Estado, las otras lenguas de España forman un patrimonio común que, tal y como establece la Constitución, debe ser objeto de especial respeto y protección; pues las lenguas constituyen las vías naturales de acceso al conocimiento de los pueblos y son a la vez los puentes para el diálogo de todos los españoles. Así lo han considerado y reclamado escritores tan señeros como Antonio Machado, Espriu, Aresti o Castelao.

En esa España, unida y diversa, basada en la igualdad de los españoles, en la solidaridad entre sus pueblos y en el respeto a la ley, cabemos todos; caben todos los sentimientos y sensibilidades, caben las distintas formas de sentirse español. Porque los sentimientos, más aún en los tiempos de la construcción europea, no deben nunca enfrentar, dividir o excluir, sino comprender y respetar, convivir y compartir.

Y esa convivencia, la debemos revitalizar cada día, con el ejercicio individual y colectivo del respeto mutuo y el aprecio por los logros recíprocos. Debemos hacerlo con el afecto sincero, con la amistad y los vínculos de hermandad y fraternidad que son indispensables para alimentar las ilusiones colectivas.

Trabajemos todos juntos, Señorías, cada uno con su propia personalidad y enriqueciendo la colectiva; hagámoslo con lealtad, en torno a los nuevos objetivos comunes que nos plantea el siglo XXI. Porque una nación no es sólo su historia, es también un proyecto integrador, sentido y compartido por todos, que mire hacia el futuro.

Un nuevo siglo, Señorías, que ha nacido bajo el signo del cambio y la transformación y que nos sitúa en una realidad bien distinta de la del siglo XX.

Todos somos conscientes de que estamos asistiendo a profundas transformaciones en nuestras vidas que nos alejan de la forma tradicional de ver el mundo y de situarnos en él. Y que, al tiempo que dan lugar a inquietud, incertidumbre o temor en los ciudadanos, abren también nuevas oportunidades de progreso.

Afrontar todos estos retos y dar respuestas a los nuevos desafíos que afectan a nuestra convivencia, requiere el concurso de todos: de los poderes públicos, a los que corresponde liderar y definir nuestros grandes objetivos nacionales; pero también de los ciudadanos, de su impulso, su convicción y su participación activa.

Es una tarea que demanda un profundo cambio de muchas mentalidades y actitudes y, por supuesto, gran determinación y valentía, visión y responsabilidad.

Nuestra Historia nos enseña que los grandes avances de España se han producido cuando hemos evolucionado y nos hemos adaptado a la realidad de cada tiempo; cuando hemos renunciado al conformismo o a la resignación y hemos sido capaces de levantar la vista y mirar más allá -y por encima- de nosotros mismos; cuando hemos sido capaces de compartir una visión renovada de nuestros intereses y objetivos comunes.

El bienestar de nuestros ciudadanos -hombres y mujeres-, Señorías, nos exige situar a España en el siglo XXI, en el nuevo mundo que emerge aceleradamente; en el siglo del conocimiento, la cultura y la educación.

Tenemos ante nosotros el gran desafío de impulsar las nuevas tecnologías, la ciencia y la investigación, que son hoy las verdaderas energías creadoras de riqueza; el desafío de promover y fomentar la innovación, la capacidad creativa y la iniciativa emprendedora como actitudes necesarias para el desarrollo y el crecimiento.

Todo ello es, a mi juicio, imprescindible para asegurar el progreso y la modernización de España y nos ayudará, sin duda, a ganar la batalla por la creación de empleo, que constituye hoy la principal preocupación de los españoles.

El siglo XXI, el siglo también del medio ambiente, deberá ser aquel en el que los valores humanísticos y éticos que necesitamos recuperar y mantener, contribuyan a eliminar las discriminaciones, afiancen el papel de la mujer y promuevan aún más la paz y la cooperación internacional.

Señorías, me gustaría referirme ahora a ese ámbito de las relaciones internacionales, en el que España ocupa una posición privilegiada por su lugar en la geografía y en la historia del mundo.

De la misma manera que Europa fue una aspiración de España en el pasado, hoy España es Europa y nuestro deber es ayudar a construir una Europa fuerte, unida y solidaria, que preserve la cohesión social, afirme su posición en el mundo y consolide su liderazgo en los valores democráticos que compartimos. Nos interesa, porque también nos fortalecerá hacia dentro. Europa no es un proyecto de política exterior, es uno de los principales proyectos para el Reino de España, para el Estado y para la sociedad.

Con los países iberoamericanos nos unen la historia y lazos muy intensos de afecto y hermandad. En las últimas décadas, también nos unen intereses económicos crecientes y visiones cada vez más cercanas sobre lo global. Pero, sobre todo, nos une nuestra lengua y nuestra cultura compartidas. Un activo de un inmenso valor que debemos potenciar con determinación y generosidad.

Y finalmente, nuestros vínculos antiguos de cultura y de sensibilidad próximos con el Mediterráneo, Oriente Medio y los países árabes, nos ofrecen una capacidad de interlocución privilegiada, basada en el respeto y la voluntad de cooperar en tantos ámbitos de interés mutuo e internacional, en una zona de tanta relevancia estratégica, política y económica.

En un mundo cada vez más globalizado, en el que están emergiendo nuevos actores relevantes, junto a nuevos riesgos y retos, sólo cabe asumir una presencia cada vez más potente y activa en la defensa de los derechos de nuestros ciudadanos y en la promoción de nuestros intereses, con la voluntad de participar e influir más en los grandes asuntos de la agenda global y sobre todo en el marco de las NN.UU.

Señoras y Señores Diputados y Senadores,

Con mis palabras de hoy, he querido cumplir con el deber que siento de transmitir a sus señorías y al pueblo español, sincera y honestamente, mis sentimientos, convicciones y compromisos sobre la España con la que me identifico, la que quiero y a la que aspiro; y también sobre la Monarquía Parlamentaria en la que creo: como dije antes y quiero repetir ahora, una monarquía renovada para un tiempo nuevo.

Y al terminar mi mensaje quiero agradecer a los españoles el apoyo y el cariño que en tantas ocasiones he recibido. Mi esperanza en nuestro futuro se basa en mi fe en la sociedad española; una sociedad madura y vital, responsable y solidaria, que está demostrando una gran entereza y un espíritu de superación que merecen el mayor reconocimiento.

Señorías, tenemos un gran País; Somos una gran Nación, creamos y confiemos en ella.

Decía Cervantes en boca de Don Quijote: “no es un hombre más que otro si no hace más que otro”.

Yo me siento orgulloso de los españoles y nada me honraría más que, con mi trabajo y esfuerzo de cada día, los españoles pudieran sentirse orgullosos de su nuevo Rey.

Muchas gracias. Moltes gràcies. Eskerrik asko. Moitas grazas”.

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FELIPE VI DE ESPAÑA (Biografía)

http://es.wikipedia.org/wiki/Felipe_de_Borb%C3%B3n_y_Grecia

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 FELIPE VI, EL REY DE «UNA MONARQUÍA RENOVADA PARA UN TIEMPO NUEVO

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MONARQUÍA PARLAMENTARIA, ESTADO FEDERAL O REPÚBLICA ¿CUAL ES LA CUESTIÓN?

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¿QUÉ ES UN ESTADO FEDERAL?

lainformacion.com

El profesor de Derecho Constitucional por la UNED Carlos Vidal aclara algunas diferencias.

1. ¿Qué es un Estado federal?
Es una forma de organización  política descentralizada, con un Estado central y distintos entes territoriales autónomos, que se relacionan conforme a lo dispuesto en una Constitución federal; en ella se establece cómo se distribuyen las competencias entre las instituciones centrales y las territoriales.

2. ¿En qué se diferencia un estado federal del que tenemos en España?
En muy poco. Los territorios que forman parte del Estado central (Federación) se llaman a su vez Estados (federados), y tienen su propia Constitución. En España son comunidades autónomas y tienen estatutos de autonomía.

3. ¿Puede un estado federal separarse del resto si así lo desea en un determinado momento?
Depende de lo que diga la Constitución, pero normalmente no puede hacerlo de forma unilateral, pues el pacto (constitucional) establece que se necesita contar con el resto.

4. ¿Qué da más independencia a las regiones: un estado federal o uno autonómico?
Dependerá del nivel de autonomía que se conceda en cada caso. Por ejemplo, el reino de España es un estado más descentralizado que la República. En términos generales, según los modelos actuales, un Estado Federal tiene más mecanismos centralizadores y preserva más la igualdad entre los ciudadanos y los territorios de lo que se ha conseguido, por ejemplo, con el actual momento evolutivo de nuestro Estado autonómico.

5. ¿De dónde viene la palabra federal?
Del latín federare, que significa “unir”. Otras palabras derivadas también refieren cierto sentido de unión entre dos o más partes: confederación, feudalismo, feudo, etc.

6. ¿Qué diferencia hay entre “federación” y “confederación”?
La Federación tiene una Constitución propia y constituye un solo Estado desde el punto de vista del Derecho internacional, un único sujeto jurídico desde el punto de vista internacional. La Confederación se basa en un Tratado internacional entre los Estados que forman parte de la misma, que mantienen su soberanía como Estados desde el punto de vista del Derecho internacional.

7. ¿Están obligados los Estados Federales  a tener una constitución/estatuto y a replicar todos los órganos democráticos?
“Obligado” no es la palabra adecuada. Cada Estado federal se rige por lo que dicta la Constitución federal, y cada Estado federado por lo que diga la suya. La Constitución del Estado federado debe moverse dentro del marco jurídicamente permitido por la Constitución federal. En función de las competencias que estén previstas, deberán existir los órganos encargados de ejercerlas: tribunal superior, defensor del pueblo, parlamento… etc.

8. Cuando se habla de federalismo simétrico o asimétrico, ¿qué quiere decir?
En un estado federal “simétrico”, cada territorio tiene los mismos poderes y las mismas competencias que el resto. En el estado federal “asimétrico” puede haber uno o varios territorios que tengan más competencias que el resto. La mayor parte de Estados federales son simétricos y, sin embargo, un caso de federalismo asimétrico podría ser el Estado autonómico español, al menos como lo concibieron los constituyentes de 1978. Por ejemplo, Navarra y País Vasco tienen más competencias en materia fiscal que el resto de comunidades.

9. ¿Ha habido algún momento en que España haya sido federal?
El 8 de junio de 1873 las Cortes Constituyentes proclamaron la República Federal. Se presentó un proyecto de Constitución Federal, pero no llegó a aprobarse, pues se sucedieron las declaraciones de independencia de diversos territorios y cantones, y varios Gobiernos, hasta que se produjo la restauración monárquica en 1874.

10. ¿Qué ventajas tiene el Estado federal respecto al autonómico?
Probablemente permitiría una mayor claridad en la delimitación de competencias, y la posibilidad de que las reformas no fuesen siempre descentralizadoras, sino también recentralizadoras. No obstante, desde el punto de vista jurídico, tanto el Estado federal como el autonómico ofrecen posibilidades similares. Es más importante la voluntad política.

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 REPÚBLICA

(del latín respublĭca, ‘cosa pública’, ‘lo público’; y este de res, ‘cosa’, y popŭlus, ‘pueblo’), en sentido amplio, es un sistema político que se fundamenta en el  imperio de la ley (constitución) y la igualdad ante la ley (al igual que otros regímenes basados en el Estado de derecho) como la forma de frenar los posibles abusos de las personas que tienen mayor poder, del gobierno y de las mayorías, con el objeto de proteger los derechos fundamentales y las libertades civiles de los ciudadanos, de los que no puede sustraerse nunca un gobierno legítimo. A su vez la república escoge a quienes han de gobernar mediante la representación de toda su estructura con el derecho a voto. El electorado constituye la raíz última de su legitimidad y soberanía. Muchas definiciones, como la de Encyclopædia Britannica de 1922, resaltan también la importancia de la autonomía y del Derecho (incluyendo los Derechos Humanos) como partes fundamentales para una república.3 No debe confundirse república con democracia (del griego δημοκρατία, dimokratía, ‘poder del pueblo’; y este de δῆμος,dḗmos, ‘pueblo’ y de κράτος, krátos, ‘poder’), pues aluden a principios distintos; la república es el gobierno de la ley mientras que democracia significa el gobierno del pueblo.

(SIGA EL ENLACE INFORMACIÓN AMPLIADA)

http://es.wikipedia.org/wiki/Rep%C3%BAblica

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EE.UU DISEÑA UNA SALIDA PARA EL RÉGIMEN: RAJOY DEBE PONER SU CARGO A DISPOSICIÓN DE FELIPE VI

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Un Espía en el Congreso 06 junio 2014

 “Aunque no lo requiera la Constitución, y aunque solo fuera por cortesía protocolaria, el actual jefe del Gobierno debería poner su cargo a disposición del nuevo rey”. Esta es la sugerencia que el catedrático Príncipe de Asturias en la Universidad de Georgetown (EE.UU), Josep M. Colomer, ha realizado a Mariano Rajoy para que acepte la oleada de cambio que reclama España tras el 25-M, con 10 millones de votos perdidos por el bipartidismo PP-PSOE en solo 2,5 años. Su propuesta está en sintonía con el interés estratégico que desde EE.UU se está poniendo al proceso de cambio en España (un simple vistazo a su prensa de referencia lo acredita), muy similar al que ya tuvo cuando se produjo la muerte de Franco y diseñó, junto con Alemania, el paso de la dictadura a la “oligocracia” o “partitocracia” con Juan Carlos. Despejado el camino con la inesperada y sorprendente abdicación del monarca (muchas miradas se dirigen al otro lado del Atlántico), Rajoy tiene ahora que elegir entre desempeñar el efímero papel de aquel presidente continuista llamado Arias Navarro o convertirse en “mártir” como su predecesor, Carrero Blanco. Y como la valentía no parece estar entre sus cualidades, en Estados Unidos dan por seguro de que no pondrá obstáculos y facilitará que Felipe VI tenga al menos una oportunidad de salvar el trono. En medios diplomáticos se asegura que Washington y Berlín ya han decidido: y el pulgar ha girado hacia abajo.

La “operación”, que aún no tiene nombre y que traman los reformistas del régimen, pasa por adquirir algo de legitimidad hasta mayo de 2015 (elecciones locales) para intentar avanzar en un proceso que la actual “casta” ha llevado hasta el abismo. Y habida cuenta de que la conocida inacción de Mariano Rajoy ante los dramáticos momentos que vive la sociedad española ya ha dinamitado al PP y al PSOE, se ha llevado por delante al rey y ahora amenaza incluso la supervivencia de la propia monarquía, desde EE.UU quieren poner sobre la mesa una “hoja de ruta”. La referencia es Italia, con una “partitocracia” muy similar a la española y donde Beppe Grillo (Génova, 1948) y su Movimiento 5 Estrellas ha desempeñado el papel reactivo que ahora juegan de forma incipiente en España Pablo Iglesias (Madrid, 1978) con Podemos-IU-Equo (Primavera Europea) y Julio Anguita (Fuengirola, 1941) como ideólogo desde “Frente Cívico-Somos Mayoría”. O Alexis Tsipras (Atenas, 1974) con su “Syriza” y Nigel Farage (Downe, 1964) con su UKIP en el Reino Unido.

Josep M. Colomer ha desvelado un estado de opinión muy extendido entre las élites de Washington en relación con España, a la que frecuentemente se asemeja con Italia, “un país que era conocido como una “partitocracia”, es decir, por un grado de control de las cúpulas de los partidos sobre las instituciones públicas igual o incluso superior al que suele ser denunciado en España”. Colomer culpa veladamente a Juan Carlos de haber abdicado mucho antes de hacer pública su decisión, lo que ha llevado al país a la ruina: “el jefe del Estado también debe arbitrar y moderar el funcionamiento regular de las instituciones. Esta tarea se ha echado muy en falta en España en los últimos años cuando el Parlamento, el Gobierno y la justicia han dejado de funcionar de acuerdo con sus misiones constitucionales”.

De acuerdo a este guión, Felipe VI –quizás con la discreta ayuda de su padre, como Juan III, cuando se aproximó a la Junta Democrática, hizo con su hijo Juan Carlos I, que lo hacía a su vez al régimen de Franco– tendría que “usar sus prerrogativas para facilitar un nuevo impulso de recuperación y renovación”. Para ello, recomienda usar el ejemplo de lo sucedido en Roma: “Hace dos años y medio el Gobierno italiano, azotado por una serie de escándalos y la persecución judicial de su líder, estaba paralizado ante la crisis económica del país y las presiones de la Unión Europea. El jefe del Estado quitó entonces al jefe del Gobierno y nombró en su lugar a un prestigioso profesional independiente con experiencia en las instituciones europeas (Mario Monti), el cual formó un Gobierno con los mejores especialistas en cada tema, sin ningún miembro de ningún partido político, que obtuvo a pesar de ello el apoyo del 90% del Parlamento. El nuevo Gobierno fue apoyado también por los líderes de la Unión Europea y de Estados Unidos. Italia ha tenido desde entonces su mejor periodo de gobierno en la historia moderna”. ¿Existe el “Mario Monti” español? ¿Un técnico europeísta que no esté contaminado por los partidos y que sea capaz de crear un gobierno técnico que, solo con su prestigio, convenciese a los diputados para hacerse un “harakiri” como el de las Cortes de Franco?

Mario Monti (Varese, 1943), de acuerdo con el calendario electoral previsto, convocó nuevas elecciones al cabo de un año y medio: “Más o menos el mismo tiempo que falta en España para que se cumpla el plazo para una nueva convocatoria. Tras esas elecciones, las resistencias al cambio de los partidos políticos tradicionales hicieron imposible la formación de una mayoría parlamentaria, la cual habría requerido una gran coalición con miembros de los dos partidos mayores. Pero ésta se acabó formando algunos meses después, al coste de una reestructuración del sistema de partidos. Mientras tanto, el presidente Napolitano había nombrado una comisión para elaborar propuestas de políticas públicas formada por 10 expertos, algunos de los cuales pasaron a formar parte del nuevo Gobierno. Es muy notable que toda esta experiencia tuviera lugar en un país que era conocido como una “partitocracia”, señala Colomer.

Y añade: “La mayor ventaja de una iniciativa del jefe del Estado es que viene desde fuera del sistema de partidos políticos, por lo que puede ser especialmente eficaz en inducir reformas que afecten también al sistema de partidos”. Para ello, Felipe VI solo tendría que usar la misma Constitución que fraguó su padre con la “casta”: “De acuerdo con la Constitución española, el jefe del Estado puede destituir al jefe del Gobierno, disolver el Parlamento, convocar elecciones, nombrar un nuevo presidente del Gobierno, así como a los ministros que este proponga, presidir personalmente las reuniones del Consejo de Ministros, expedir los decretos gubernamentales, promulgar las leyes y, de acuerdo con el jefe del Gobierno nombrado por él, convocar referéndums sobre decisiones políticas de especial importancia. Se espera en general que el jefe del Estado use estas capacidades de acuerdo con los resultados electorales. Pero en una situación de emergencia —como sin duda es la española—, los poderes del jefe del Estado están para usarlos —como en el caso italiano— de acuerdo con la letra del texto legal”.

Por último, Colomer concluye que tras ese periodo de año y medio de profundas reformas constituyentes llevadas a cabo desde un Ejecutivo sin pelaje político, se abocaría a la formación “de un Gobierno de amplia coalición multipartidista, el acuerdo con Cataluña, el envío de señales de renovación y optimismo para que los capitales exiliados regresen y lleguen nuevas inversiones extranjeras, podrían ser el 23-F del rey Felipe VI. Es decir, su legitimación, no ya dinástica o constitucional, sino por los resultados de su acción. Como su padre, el nuevo jefe del Estado necesitará una legitimación de este tipo por una gran mayoría de la sociedad española, así como de la escena internacional, para consolidar su reinado en los años por venir”.

Es curioso porque ese “23-F” de Felipe VI es lo que otros analistas del régimen están comenzando a sugerir. Fernando Onega (RTVE), el periodista que le escribía los discursos a Adolfo Suárez, así lo ha mencionado expresamente, como también lo ha hecho Arcadi Espada (El Mundo): “¿Qué es, en cambio, lo que el rey deja a su hijo, Felipe VI? Voy a decirlo. Una Cataluña que sea su 23-F. Y una reforma de la Constitución que sea su referéndum legitimador. Que la fuerza le acompañe. La herencia es envenenada porque sitúa a la Corona, y al joven Rey, en el centro del conflicto político. Exhibido y vulnerable. Tan exhibido y vulnerable como estuvo su padre aquella lejana medianoche de febrero”.

Desde las fuerzas ciudadanas, todo se ve como una operación de salón para evitar el referéndum sobre el modelo de Jefatura de Estado: “Dejen de decir mentiras, no trajo la democracia”, ha replicado el escritor Suso de Toro, que se ha apercibido de que la abdicación es “una operación política muy calculada y en la que participan directamente todos los poderes además de la Casa Real: desde la banca y las grandes empresas hasta esos dos partidos y las grandes empresas de comunicación. Realmente todo el sistema económico y político español está conjurado en una misma operación para este tránsito entre padre e hijo”. Le faltó incluir a los dos grandes sindicatos dependientes financieramente del erario público (CC.OO y UGT) y foco permanente por ello de ineficacia y corrupción.

Para Suso de Toro “se puede estar a favor de esta Monarquía o de una República, de la continuidad del rey o de su abdicación; entiendo que hay razones para argumentar que sea conveniente la coronación del príncipe y que va a ser muy provechoso para todos, pero el modo en que se está desarrollando esa operación política es perverso por dos motivos. Primero, porque se está ejecutando como un plan militar de guerra relámpago muy preciso, para que el adversario no tenga tiempo a reaccionar. En este caso las armas no son la aviación y los carros de combate sino los medios de comunicación, implicados en una asfixiante campaña publicitaria del rey que abdicó y del heredero”.

 “Pero aquí el adversario no es un enemigo exterior sino la opinión pública, la propia ciudadanía, por lo que es profundamente antidemocrático en origen. Si no hay nada que ocultar a la ciudadanía, si no hay nada innoble en ello, no se puede realizar ese acto tan trascendente de ese modo porque demuestra una desconfianza absoluta en una población a la que se considera súbditos sin capacidad ni responsabilidad. Para blindar la legitimidad de la operación se está recurriendo a argumentar esa incapacidad de la ciudadanía española diciéndole que todo se lo deben al rey. Se nos repite machaconamente que “El rey nos trajo la democracia“, “nos la dio”, “gracias a él tenemos libertad“… Según eso este era un país de inútiles e idiotas y el rey fue nuestro redentor y nos guió. Y eso es una gran mentira. Muchas personas que vivían entonces pueden atestiguar que no fue así, al rey lo puso Franco y reinó por imposición. Y en cuanto a la sagrada Constitución, se redactó sometiéndose a las exigencias por escrito de la JUJEM”, añade.

 “Si esa Constitución garantizaba libertades a pesar de esas imposiciones es porque hubo una parte de la sociedad que exigía democracia. Y esa parte de la sociedad tenía presos políticos en las cárceles del régimen. Y muertos en los cementerios, casi siempre civiles. Que nos digan que el rey nos trajo la democracia es peor que faltar a la verdad, es mentir. Es una ofensa para las personas que lucharon por la libertad y es una reiterada traición a la memoria. No estamos locos, tenemos memoria aunque nos llamen imbéciles”, se queja De Toro.

Y concluye en Barcelona precisamente: “En Cataluña se dio un proceso curioso en la opinión pública que registraron todas las encuestas. Muchas personas que no se tienen por nacionalistas catalanes y que vienen demandando desde hace tiempo poder decidir su futuro como catalanes acabaron llegando a la conclusión de que la independencia es la única solución a la situación histórica de Cataluña. Son personas que sin hacer ideología del independentismo en sí mismo hoy son independentistas por convicción cívica. Una cosa parecida puede ocurrir con el republicanismo como ideología y con la República como institución. Hay muchas personas a quienes les parece natural poder decidir sobre la jefatura del Estado en referéndum, aunque luego muchas de esas personas votarían a favor de conservar una monarquía parlamentaria, pero viendo que se les niega explícitamente y ante esta vergonzosa imposición están basculando hacia la opinión de que sería más democrático y conveniente una república. En todo caso, someter a la ciudadanía a algo así es degradarla y envilecerla. Ésta es la democracia española, y es lo que debe cambiar”.

 Fuentes:

Colomer: el ejemplo de Italia vale para España y pasa por la salida de Rajoy

Suso de Toro: sin referéndum no habrá legitimidad para Felipe VI

 Fuente: http://www.espiaenelcongreso.com/2014/06/06/ee-uu-disena-una-salida-para-el-regimen-rajoy-debe-poner-su-cargo-disposicion-de-felipe-vi/

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LA PROTAGONISTA DE “EL MINUTO DE GLORIA” CONTESTA AL PRÍNCIPE